La Coctelera: crisis existencial - No existe Bien ni Mal
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crisis existencial

La muerte como fuente de vida. Un cambio a compartir

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10 Agosto 2006

No existe Bien ni Mal

Espero no atrangatar a nadie con este texto mezcla de ética, religión y psicología. Aunque en los últimos tiempos he perfeccionado bastante esta teoría, el núcleo de la misma me acompaña desde hace muchos años de forma práctica. Quiero decir que lo que voy a explicar no es sólo una abstracta teoría que vaga por mi mente, sino que es una de mis actitudes básicas hacia la vida, e inevitablemente se trasluce en mi forma de relacionarme con los demás y en muchos detalles de mi quehacer cotidiano.

La mayoría de la gente piensa que existen personas buenas y personas malas. Cada cual a lo largo de su vida va poniendo etiquetas a sus vecinos, a sus compañeros de trabajo, incluso a los famosos de la tele. Fulanito es bueno, así que puedo confiar en él. Menganito es malo, será mejor que no me acerque a él. Cada persona normalmente piensa en su intimidad que es buena. Unas pocas personas se autoreconocen como malvadas. Existen incluso ídolos del Bien y del Mal, personajes históricos reconocidos como tales a nivel universal. ¿Quién se atreve a cuestionar que la madre Teresa de Calcuta fue el ser humano más bondadoso del siglo XX? ¿Quién cuestiona que Hitler es el ser humano más malvado que ha conocido la Historia?

Lanzado el tema al aire, no se puede hablar de bien y mal sin referirnos a un marco de referencia. Por ejemplo, que los coches funcionen con gasolina es bueno para los productores de petróleo, y malo para el aire de las ciudades. Si alguien me roba dinero para comprarse un bocadillo es malo para mí, pero bueno para su estómago. Así que bien y mal en ética, como el tiempo y el espacio en física, dependen del marco de referencia.

Partiendo de un marco genérico humanista, el bien sería aquello que proporciona la mayor felicidad al mayor número de personas. Y el mal aquello que infringe el mayor sufrimiento al mayor número de personas. Aunque todavía habría que aclarar qué se entiende por felicidad y qué por sufrimiento, es evidente que una vez fijado un marco así existen acciones buenas y acciones malas. Incluso podríamos considerar como buenas a aquellas personas cuya mayoría de acciones son buenas y lo mismo con las malas. Este tipo de marco es el que justifica considerar como ídolos del bien a los santos y como ídolos del mal a los genocidas, pero no demuestra que existan el Bien ni el Mal tal como son entendidos generalmente.

Sigamos investigando. ¿Qué hace a una persona ser buena o mala? ¿Son los genes? ¿El ambiente social en que creció? ¿Sus propias decisiones libres? Si alguien es bueno gracias a su ADN o a la educación que recibió, eso no tiene ningún mérito. Si eso mismo ha hecho que sea malo, entonces no tiene ninguna culpa. ¿Y cómo puede haber alguien que, no habiendo sido condicionado para el mal, decida por iniciativa malvada propia encomendar su vida al lado oscuro de la ética? Seguramente estaríamos en el mismo caso que quien es malo porque malas fueron sus circunstancias de partida. Sólo que todavía no hemos encontrado el condicionante responsable.

Ya en plan metafísico, ¿por qué hay personas buenas y malas? Según el modelo de realidad de las religiones monoteístas clásicas, el bien sucede gracias a Dios y el mal por culpa del Demonio. Supongo que ambos seres poderosos se turnan para poner en la Tierra seres humanos que les sirvan, con la semilla ética correspondiente. Las personas buenas son guerreros del Bien traídos al mundo por Dios, y las personas malas son los guerreros del Demonio. La Tierra y la humanidad que la habita son un simple campo de batalla donde tiene lugar la gran guerra cósmica, el Bien contra el Mal. Si esto es verdad, da igual en qué bando estemos, todos somos marionetas de los dos grandes Polos del Cosmos, y nuestro libre albedrío queda reducido a ilusión de diccionario.

En este contexto, ¿qué sentido tiene mostrar aprecio por las personas buenas y desprecio por las malas, repartir premios y castigos? Si no hay elección no hay bien ni mal. Las placas tectónicas causan terremotos devastadores y nadie las acusa de nada, pues no pueden elegir su comportamiento. Los animales salvajes tampoco son buenos ni malos, simplemente obedecen a su instinto. En definitiva, si este modelo fuera real, lo único que podríamos hacer es compadecernos de todos los seres humanos. Y luego volver a sumergirnos fatalmente en nuestro destino de Bien o de Mal. Infelices, que alguna vez creyeron ser alguien y elegir algo por ellos mismos.

En definitiva, si lo analizamos en profundidad, el modelo del Bien y el Mal como explicación de la realidad presenta grandes lagunas. No podemos por ahora demostrar como cierta o falsa ninguna versión explicativa del Universo, pero la que acabamos de relatar es terrible, pues coloca al ser humano al nivel de un utensilio cósmico, y no como un fin en sí mismo.

Y los problemas de esta concepción del mundo no se reducen al plano teórico. Si bajamos a un nivel mucho más práctico, el de la vida cotidiana, pensar en términos de Bien y Mal produce muchos malentendidos y conflictos. Ahora resulta que acabo de descubrir que estaba equivocado, Fulanito me ha ofendido gravemente, así que es una mala persona, y no buena como creí antes. Me siento estafado, con todo lo que confié en él, soy una persona buena, no me merezco esto. Y encima Menganito en el fondo ha resultado ser una buena persona, me lo ha dicho Zutanito, que es una buena persona en quien confío... cómo he podido tratarle tan mal, soy una mala persona. Consecuencias prácticas para teorías cósmicas. ¿Ficción o realidad?

Creo que este concepto dual tan popular viene en parte condicionado por el tremendo éxito e inercia histórica de las grandes religiones de este lado del mundo (cristianismo, protestantismo, judaísmo, islamismo). Y es que muchas ideas creadas y expandidas por estas religiones han tenido un impacto enorme en la cultura de Occidente, y condicionan la forma de ver el mundo de casi toda nuestra sociedad. Incluso de muchas personas que no se consideran religiosas. Es más, de muchas personas que se consideran anti-religiosas. Los conceptos clásicos de bien y mal son una herencia inevitable de nuestro pasado religioso, independientemente de que uno quiera ser agnóstico o ateo.

Toda ideología en general tiene su particular dios y su particular demonio, su Cristo y su Anticristo. No sólo sucede con esas religiones. El problema es que algunas ideologías tienen por dioses los demonios de otras, y viceversa, lo que explica la virulencia de cualquier enfrentamiento verbal o físico entre partidarios de ideologías contrapuestas. Piénsese en las típicas disputas entre capitalistas y comunistas. No son religiones en el sentido clásico, pero siempre es la victoria de Dios (como valor supremo a defender) y la derrota del Demonio (como valor maligno a derrotar) lo que está en juego. Se lucha por la expansión de la bondad suprema, por la extirpación de la suprema maldad.

Pero si no existe el Bien, si no existe el Mal... ¿cómo explicar entonces las guerras, los asesinatos, la devastación del planeta si no existe el Mal? ¿Cómo explicar que un ser humano dé la vida por otro, y en general cualquier actitud altruista, si no existe el Bien?

La hipótesis alternativa es que todo es una cuestión de conciencia. Otro día expondré con más detalle mi modelo de mundo en torno a este tema. Ahora simplemente copiaré la primera acepción del diccionario, que me sorprende por poética y sugerente. Según el DRAE conciencia es: Propiedad del espíritu humano de reconocerse en sus atributos esenciales y en todas las modificaciones que en sí mismo experimenta.

Uno de esos atributos del "espíritu" humano, o uno de los posibles niveles de conciencia del ser humano, es el ego. Es el nivel en el cual nos reconocemos como individuos autónomos y luchamos por la satisfacción de nuestra felicidad, en competencia con el resto de individuos (o egos) que intentan lo mismo (y por competencia no me refiero sólo a un concepto económico).

La mayoría de los problemas que habitualmente se achacan al Mal se explicarían mejor por una falta de conciencia. Y es que en el grado de evolución de la especie en que nos encontramos, la mayoría de las personas no pasan de su ego como nivel de conciencia. La mayoría de las personas que parecen estar tocadas por el Bien de Dios, simplemente han sido capaces de llevar su conciencia más allá del ego. Y ambas cosas se deben a que la sociedad fomenta la conciencia sólo desde el nacimiento hasta desarrollar un ego fuerte. El avance por encima del ego no sólo no es fomentado, sino que es constantemente desalentado.

Conclusión. Lo que típicamente se conoce como Bien es en realidad un nivel alto de conciencia (que podríamos llamar Conciencia, con mayúscula). Lo que se conoce como Mal es un nivel bajo de conciencia. Los dos conceptos clásicos y opuestos quedan así reducidos a un único concepto que admite diversos niveles o grados. La historia del universo como una lucha entre Bien y Mal queda así reducida a la historia de la evolución de la Conciencia. Aquí hay mucha tela que cortar, pero no más por hoy.

servido por Diego 52 comentarios

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Qué bueno Diego que trates el tema del ego en tu post. En la zona del globo terráqueo en que vivo se suele identificar el ego como la soberbia, y yo creo que la soberbia es una de las tantas manifestaciones que puede o no tener un ego.

Me pareció muy clara y contundente la conclusión, vaya si tienes destreza para escribir, eh?

Ha sido un placer, te mando un beso enorme

lo dijo locaporlaluna · 10 Agosto 2006 | 05:15 AM

Buena tu definicion, no concuerdo con algunas cosas que publicas, pero voy a tratar de explicarlo a mi manera en un post, porque en verdad haria muy largo el comentario,

Hay una diversidad de opiniones en cuanto al tema que trataste, yo no digo que estas mal, ni que yo tengo la razon, solo es natural que haya diferencia de opiniones por la naturaleza del tema, tampoco trato de polemizar, me gustaria solo compartir opiniones y comparar ok?

Saludos y claro que mi intencion es sana, y ojala estes abierto a la retroalimentacion de informacion.

Solo te dejare un solo punto aqui.....

No existe el bien ni el mal, y tampoco puede existir solamente uno sin el otro... porque?

Pues porque el mal, necesita de un bien para existir, el mal es la deformacion de un bien, si no existiera el bien, no podria existir el mal, ojala este claro lo que afirmo.....

Dejo mi link de mi blog :-)

lo dijo JacK CroW · 10 Agosto 2006 | 05:32 AM

Ufff... Vuelves a tus reflexiones pisando fuerte, querido Diego...

Recuerdo haber divagado y haber debatido mucho muchísimo sobre el tema, en las clases de filosofía y, sobre todo, de ética, en mi etapa del instituto (sí, justo por aquel entonces, cuando lo de optar por ética y no por la clásica asignatura de religión era toda una novedad, una nueva opción muy apetecible y tentadora, pero curiosamente y sobre todo en un principio, no del todo bien vista... No del todo bien vista... la ÉTICA!!! Cielo santo! Cada vez que lo pienso... Que baje Dios y lo vea... :-) ).

Bueno, stop con esto, que me voy por las ramas.

El caso es que, a mi modo de ver, y como casi todos los conceptos de ese corte, el bien y el mal no existen en términos absolutos, como entes objetivos, claramente definidos e independientes de nuestras propias concepciones y percepciones subjetivas sobre ellos. Pero sí "existen" como un producto -etéreo, variable, moldeable, inestable...- de esas propias concepciones y percepciones de cada uno de nosotros.

Otra cosa no la tendré yo clara, pero sí percibo, sin lugar a dudas, que mi idea de lo que es/está bien/mal puede diferir muy mucho de la de cualquier otra persona. Son conceptos que nacen, efectivamente, de nuestra propia conciencia, aun aceptando la sospecha y el reconocimiento de que tanto nuestros genes como la cultura, contexto y educación social de la que nos hemos rodeado y que hemos recibido pueden tener una influencia más o menos importante, según los casos.

Me niego a creer en una concepción tan cerrada y hermética de esos conceptos como la que nos proponen las religiones, y especialmente las que tú calificas como "monoteístas clásicas", Diego (es que ni tan siquiera en este capítulo nos van a reconocer un mínimo "poder creador" a los propios hombres y mujeres terrenales y a nuestras cabecitas libre-pensantes y libre-interpretadoras...??? :-) ).

Por mi parte, lo dicho... Que yo prefiero creer siempre, de partida, en que sí tenemos cierta libertad para ir conformando nuestros propios conceptos, para valorarlos y matizarlos en un sentido u otro, para irlos modelando, según nuestras propias experiencias, con el paso del tiempo...

Así que... cuando te leí más arriba algo así, Diego, no veas cómo empezó a acelerárseme el pulso...:

"Si esto es verdad, da igual en qué bando estemos, todos somos marionetas de los dos grandes Polos del Cosmos, y nuestro libre albedrío queda reducido a ilusión de diccionario.

En este contexto, ¿qué sentido tiene mostrar aprecio por las personas buenas y desprecio por las malas, repartir premios y castigos? Si no hay elección no hay bien ni mal".

Menos MAL que luego apareció ante mí la palabra CONCIENCIA, y entonces ya vi el cielo abierto... ;-) :-)

Acabáramos... Para mucho que escribir te va a dar tal palabrita... O cualquier otra, claro... Jajajaj....

Un beso grande. Y a seguir haciéndonos trabajar las neuronas, también en verano...

lo dijo Pispita · 10 Agosto 2006 | 02:59 PM

Lucía, el placer es mío, faltaba más... aquí al ego también se le identifica con la soberbia, pero la soberbia no es más que una manifestación posible del ego, hay otras muchas (el odio, el victimismo, etc.). Sin ir más lejos el Diccionario define al ego en términos de las teorías de Freud, o simplemente como un "exceso de autoestima". Evidentemente es un término que admite significados mucho más profundos y amplios, en relación precisamente con la evolución de la conciencia.

Amigo Jack, no temas por llevarme la contraria, sólo puede suceder que terminamos debatiendo sobre algo interesante :-) Dices que bien y mal se definen el uno al otro, se realimentan, y estoy de acuerdo. Aunque lo que de verdad quiero hacer notar es que no son las características fundamentales del universo, que la característica fundamental es la conciencia, y que sea ésta menor o mayor se pueden explicar todas las cosas que habitualmente se asignan al bien o al mal.

Pispita, jaja, no pretendía asustar a nadie, simplemente fui estirando la ironía hasta llegar a un punto en que las conclusiones se hicieran inaceptables, y es que la mayoría de la gente no puede admitir ser una marioneta sin capacidad de elección sobre la vida. Ni que lo digas, escribir sobre la conciencia va a ser un camino largo y apasionante, pero quería empezar desbrozando un poco el camino... Sobre las neuronas, jaja, mañana mismo me voy de viaje para descansarlas un poco, pero antes quería dejar esto por si alguien va a otro ritmo y lo que quiere es ponerlas en marcha ;-)

lo dijo diego · 10 Agosto 2006 | 03:31 PM

Sin Conciencia del Mal, este no Existe.

Te recomiendo ver la película: Laberintos.

lo dijo mo24590 · 10 Agosto 2006 | 03:41 PM

Diego espero tu próximo post, porque mi posicionamiento sobre el bien y el mal va más por el aspecto de la conciencia, no creo en los determinismos de ningun tipo.

Me encanta tu blog, me hace volver a reflexionar sobre cuestiones internas.

un beso

lo dijo haptesupreina · 10 Agosto 2006 | 06:16 PM

Gracias por los comentarios y recomendaciones. No creo que justo el siguiente artículo hable de la conciencia, pero supongo que dentro de unas semanas lo trataré. Un beso

lo dijo diego · 10 Agosto 2006 | 08:54 PM

No sé realmente qué relación tiene con el bien o el mal "la propiedad de reconocerse..." (es decir, consciencia), yo diría que más que conciencia entendida en su primera acepción, lo que interviene es una conciencia entendida como "conocimiento reflexivo de las cosas", es decir, la 'consciencia' de lo ajeno a nosotros. Yo creo que sólo podemos hablar de bondad o maldad cuando existe la consciencia de un mundo exterior. Sólo somos buenos o malos en nuestra relación con las demás cosas.

Cuando dices que el ego es "el nivel en el cual nos reconocemos como individuos autónomos y luchamos por la satisfacción de nuestra felicidad, en competencia con el resto de individuos (o egos), que intentan lo mismo", estás más o menos dándome la razón, aunque creo que no estoy explicándome demasiado bien ;oP

El ego supone la consciencia de uno mismo, pero cuando hablas de competencia con otros egos estás hablando de la consciencia sobre los demás (pues sólo hay competencia cuando sabes que existe el peligro de la pérdida, cuando "sabes que existe algo" que puede arrebatarte lo que te satisface).

De todos modos, creo que reducir el bien y el mal a la simple satisfacción del "ello" (realmente creo que es a éste al que te refieres, siendo el ego en realidad un mediador), es un poco simplista. Eso sí, me parece acertado meter la conciencia en el ajo, pero con otro matiz.

lo dijo Anita Bokeron · 11 Agosto 2006 | 01:05 AM

Hola Anita, gracias por comentar, te comento mi opinión:

La conciencia no es solo un "conocimiento reflexivo de las cosas", no es sólo algo intelectual, es algo más completo, algo intelectual, físico y espiritual, por eso me gusta más la definición primera que puse, que me parece más holística, como la propia conciencia me lo parece.

Lo que tiene que ver esto con el bien y el mal es que opino que la conciencia explica todo lo humano y lo divino mucho mejor que los conceptos clásicos religiosos de bien y mal.

Otra cosa, la conciencia del mundo exterior no puede separarse de la del mundo interior, van unidas. Cuanto más nos conocemos a nosotros mismos más conocemos a los demás y viceversa, creo.

Ah! cuando hablo de ego no me refiero a teorías de psicoanálisis ni nada de eso (el yo, el ello, el super-yo). El ego no supone exactamente la conciencia de uno mismo, supone solo la conciencia de una parte de nosotros, la conciencia de nuestro propio egoísmo. Nuestro "espíritu" tiene más "atributos" que no reconocemos en el estado de ego, y para reconocerlos es indispensable situar la conciencia en un nivel superior. A la vez, como es evidente, el propio ego sólo se reconoce bien cuando se mira desde arriba, no desde dentro. Saludos

lo dijo diego · 11 Agosto 2006 | 01:26 AM

"hasta los hombres malos hacen obras buenas"

disyuntiva de existencia y el ser, lonergan te aclararia muchas cosas, aunque sören piensa ciertas cosas q van mas alla de tu texto, la manera ligera es decente, nietzsche hubiese hecho cachos esto, sin embargo, el ello, el yo y el super yo, quedan de lado, habria que checar la comparacion evolutiva de ambos conceptos en relacion no solo a lo metafisico, sino a lo existencial aplicado, aun falta tanto por leer mi amigo...

lo dijo arminio · 11 Agosto 2006 | 05:17 AM

como que el bien y el mal pss no existe, pos no, mas bien es prejuicio, como eso de decir que uno es "filosofo de vocacion", o "escritor", me hubiese gustado ver a san agustin diciendo que su obra del bien y del mal, era para adjudicar titulo, pretencion, si y mucha, ni modo, es eso que le dicen humanidad, como la tuya...

y eso del libro, como que ya se te adelantaron muchos teoricos sociales en psicologia, ademas del amor, las mujeres y la muerte, ya existe, con un tal arturo schopenhauer, hasta el buen mario benedetti hace una buena de ello...

perdon, yo tambien soy pretencioso...

lo dijo dimas · 11 Agosto 2006 | 05:23 AM

Gracias Arminio, por supuesto que a todo el mundo le queda tanto por leer... todo lo que quiera o pueda leer, que en mi caso espero que sea bastante, pero como eso es una tarea que nunca acaba, aquí andamos compartiendo conclusiones provisionales. No conozco a Lonergan pero tiene buena pinta. Respecto al ego no lo manejo como concepto "freudiano", pero ya lo iré aclarando con calma en otros artículos.

Gracias Dimas también por tu comentario, que imagino va dirigido a mi presentación personal ("sobre mí") y no tanto al texto que nos ocupa... pues sí, ando ahí cuestionando mis vocaciones, y respecto al libro claro que muchos autores escribieron sobre todo eso, pero eso no quita que lo cuente a mí manera :-) en fin, por esa razón no se publicaría nada nuevo, todo estaría escrito.

Respecto al título que elegí, más que pretencioso intenta ser provocativo (licencias que uno se permite en su blog, jaja), ya que en el grueso del artículo matizo mucho tal afirmación categórica.

Por último, voy curioso al diccionario a examinar la definición de pretencioso, y es "que pretende ser más de lo que es". Y pienso que entonces dicha palabra no debería ser negativa, ni pedir perdón por reconocerse como tal, ya que considero como un gran mérito, en medio de un mundo en el que tod@s se empeñan en ser menos de lo que son... intentar (humildemente) ser más de lo que se es :-D

lo dijo diego · 11 Agosto 2006 | 02:00 PM

UUUffff q bien es leer estas cosas... oye Diego me encanta tu blog, tiene cosas muy interesantes en la cual si se puede leer y a la ves hace mucho pensar...y eso es bueno...Muchos besos para ti...

lo dijo Evelyn · 12 Agosto 2006 | 02:39 PM

Bien, Diego, es verdad que has justificado con suficientes argumentos la conclusión a la que querías llegar sobre la importancia de la conciencia en relación al Bien y Mal.

Sin embargo y como he leido por ahí que no te molestan en absoluto las réplicas, pues voy a intentar demostrar (no formalmente) que en realidad tu defición de Bien y Mal como distintos niveles de conciencia, no difiere en lo esencial de la noción religiosa de Bien y Mal adoptada, entre otros por el cristianismo. Es decir que de las definiciones que has dado desde distintos ámbitos, no veo que la tuya aporte diferencias significativas. Por supuesto que la respeto y seguro que tiene mas matices, pero es sobre lo que he leido sobre lo que hago el comentario siguiente. Ya entiendo que si te dedicaras a matizar tus articulos ya te saldrian kilometricos ;-)

En primer lugar, Bien y Mal se siguen tratando como valores absolutos, igual que lo hace el cristianismo.

En segundo lugar, los conceptos de Bien y Mal se siguen aplicando a las personas en conjunto, digamos como una caracteristica inherente a ellas (sea en función de su mayor nivel de conciencia o sea, como ocurre en la religión, por su mayor piedad mostrada).

En tercer lugar no se está teniendo en cuenta ni analizándose las acciones por sus consecuencias o sujetos a quienes afectan. Es decir, Bien y Mal sólo pueden ser conceptos absolutos referidos a lo que una persona con mayor o menor nivel de conciencia hace. Nunca se podrían ver como relativos.

Pero la única manera en que se puede negar la existencia de Bien y Mal es considerando estos conceptos no como absolutos sino como relativos a quienes afectan. Por quitar densidad al asunto lo ilustro con un ejemplo simple: siempre nos dicen que hay que atender las necesidades de otras personas, eso es hacer el Bien pues esas personas reciben algo agradable, pero esa acción es algo que nos puede hacer Mal a nosotros, pues en realidad ya tenemos bastante con atendernos a nosotr@s mism@s, como para que encima debamos ir de adivinos por la vida preguntandonos que es lo que les gustara a otr@s.

En último lugar se siguen introduciendo implícitamente (o eso es lo que presumo de lo que leo) juicios de valor. Así una mejor persona (la que hace el Bien) es quien tiene un grado más elevado de conciencia.

lo dijo aurelia · 14 Agosto 2006 | 04:41 PM

¿Qué tal Diego? Por una vez me he pasado por tu página con un poco más de tiempo y debo decir que he leído con mucho interés todo lo que dices, al menos en este artículo en concreto, así como los comentarios posteriores. Me imagino que te sentirás afortunado de tener unos lectores de tanto nivel.

Sin más cháchara te digo mi opinión sobre el tema. Para empezar siempre me ha parecido sumamente necesario hacer una reconcepción de lo que entendemos por bien y mal. Actualmente, la moral que envuelve nuestras vidas no es otra que la moral procedente de las religiones del mar muerto. Quien más quien menos, todos entendemos el bien y el mal conforme a lo que esas enseñanzas monoteístas y patriarcales han enseñado siempre. Por resumirlo, sin duda en demasía, podíamos decir que para estas religiones el bien consiste en regirse según unos mandamientos de origen divino. Y el mal vendría a ser todo lo contrario. Pero más importante que estas definiciones es la razón por la que todos deberíamos ser buenos y no malos. Los buenos van al cielo, al paraiso, llámalo x. Los malos van al infierno, al purgatorio.

Es decir, estas religiones concibieron al hombre como una suerte de foca, si eres bueno toma tu sardina-paraiso, si eres malo toma palo-infierno.

Soy de los que piensa que hace mucho que estos modelos necesitan severas modificaciones. Para empezar necesitamos ponernos de acuerdo acerca de lo que es bueno y es malo. Porque son convencionalismos, de eso no cabe ninguna duda. Y como tales, son conceptos susceptibles de ser discutidos y acordados. En este sentido, a mí la definición que más me gusta siempre ha sido la de Kant. El bien es aquello que si lo hacemos todos a la vez, de ello se desprendería que la humanidad pudiera seguir conviviendo en sana armonía. Malo vendría a ser lo contrario. Aquí no hay recetas divinas, voces en lo alto de una montaña... sino pura reflexión metódica.

Y luego está la otra parte de la historia. ¿Por qué tendríamos que ser buenos? ¿Para ir al cielo? ¿Para no ir al infierno? No, la definición de Kant lo dice claramente... tendríamos que ser buenos, según esa definición, porque solo si lo somos podremos convivir los unos con los otros armónicamente.

Es decir, primero decimos lo que es el bien y lo que es el mal. Y luego decimos por qué hacer el bien y no hacer el mal. Pero todo conforme a un proyecto meditado, debatido y consensuado. Rechazando a los iluminados que dicen o creen haber recibido algún tipo de mensaje galáctico y se piensen obligados a enseñar al rebaño el camino correcto. En lugar de eso podemos atenernos a nuestras necesidades, ceñirnos a nuestra realidad, de una forma racional y metódica. Solo a partir de ahí, en mi opinión, avanzaremos. Se trataría, pues, de llevar a cabo un proyecto de colosales proporciones, toda una aquitectura moral que pudiera servir a todo el mundo en todas partes... pero no con lo divino por bandera, sino únicamente con el intelecto.

Perdón por la perorata. Supongo que se nota que el tema me apasiona.

lo dijo Jean Ali · 16 Agosto 2006 | 06:45 PM

Quizá, más que hablar de Bien y Mal, sea más apropiado de hablar de percepciones de lo que está Bien y lo que está Mal.

De alguna manera, si cada ser humano hiciese dos listas, a un lado lo que considera "Bien" y al otro lo que considera "Mal", posiblemente no hubiese dos listas iguales, aunque también con mucha posibilidad habría elementos comunes a la mayoría de las listas.

Esos elementos comunes, se corresponderían con aquellas cosas, tanto buenas como malas, que satisfacen ó perjudican a la mayoría (como bien dijiste en el artículo). El resto, serían las percepciones de cada uno, aquello que nos diferencia a unos de otros.

En lo cotidiano, lo que nos condiciona fundamentalmente son esas pequeñas percepciones, que no son otra cosa que "esto me gusta y por lo tanto es bueno y esto no me gusta y por lo tanto es malo".

Creo que es posible que, aceptando que no tenemos porqué estar de acuerdo EN TODO, aunque haya personas que hagan determinadas cosas que nos gusten menos, respetarlas lo suficiente como para no catalogarlas de nada en concreto, sino en todo caso (que no estamos obligados a lo contrario) apartarnos de ellas, lo cual no las convierte ni en buenas ni malas, sino simplemente en diferentes.

Ser diferentes, no significa que uno sea mejor ó peor que otro, sino simplemente diferentes.

Cuando en lugar de aceptar las posibles diferencias, tratamos de imponer las nuestras como las "universalmente válidas", surge el conflicto. Cuanto mayor importancia demos a una diferencia, mayor será el conflicto. Por contra, cuanto más aceptemos la diversidad de posturas, que de alguna manera podemos comprender aunque no necesariamente compartir, minimizaremos la posibilidad de conflictos.

Hablando de conflictos, hay varios elementos que los favorecen:

1- Querer tener la razón por encima de todo. Evitaremos el conflicto aceptando la posibilidad de estar equivocados.

2- Querer tener, en determinadas circunstancias, cierto grado de "poder" sobre otras personas. Trabajando otras formas de lograr ser respetados, comenzando por respetar, no necesitaremos ejercer ningún poder sobre nadie, por lo tanto evitaremos también el conflicto.

3- Defender nuestros derechos sin preocuparnos por los de los demás. Reconociendo los derechos de los demás junto con los nuestros, evitará igualmente el conflicto.

4- Los miedos a que las cosas no salgan EXACTAMENTE como queremos (poca tolerancia a la frustración). Aceptando que las cosas suceden como suceden y no podemos controlarlo todo, aceptando que pueden suceder de manera diferente a como pensábamos y adoptando una actitud de adaptación lo mejor posible a cómo suceden las cosas, evitaremos sin duda muchos conflictos.

En fin, que el bien y el mal es una cuestión de percepción y de adaptación a las diferencias desde mi punto de vista.

lo dijo Jesús · 18 Agosto 2006 | 12:57 PM

Me parece que simplemente todo hecho tiene su contrapuesto. La conciencia esta unida con lo ideal es decir con la perspectiva única de cada persona. ¿Quién define lo ideal?

lo dijo EL SOLITARIO · 19 Agosto 2006 | 11:12 AM

Hola a todos,

Diego, no tengo de verdad mucho tiempo para dejarte un comentario más completo y detallado de por qué no estoy de acuerdo contigo ni con muchos de los foristas; pero saltándome todas mis objeciones que luego tendré el gusto de anotarlas por aquí, te voy a hacer unas preguntas concretas sobre tu conclusión, a saber:

1)Dado que el bien y el mal dependen del grado de la conciencia adquirido, dime tu ¿de dónde sale el criterio o la regla según la cual se mide lo elevado o lo inferior de la conciencia misma...será de la conciencia, lo que equivale a decir que la conciencia se paga y se da el vuelto a sí misma?

2)¿Las cosas son buenas o malas según lo dicte nuestra conciencia, a su antojo. O más bien se trata de que la conciencia sabe distinguir según su grado lo que es bueno y lo que es malo, lo que nos llevaría a una concepción absolutista del bien y el mal, porque si nuestra conciencia no es la que hace buenas o malas a las cosas sino que es la que las reconoce como tales, eso es sólo posible si antes dichas cosas son ya buenas o malas en sí?

3)¿Si es nuestra conciencia la que dicta lo que es bueno o malo entonces no caeríamos en el relativismo más extremo; pues cada conciencia tendría su propio derecho de decidir lo que es bueno o malo. Incluso apelando al escapismo de los grados de conciencia, pues qué criterio determina cuál conciencia es más elevada que otra; dónde se encuentra dicho criterio, en la conciencia misma...pero en la conciencia de quién; qué me daría autoridad a mi para juzgar o descernir sobre otra conciencia, eso no sería relativismo del más puro; es decir, si no existe ni bien ni mal sino que ello depende de lo que decida mi conciencia o sea, la conciencia de cada quien, pues entonces tendríamos el caso de que las cosas serían buenas y malas a la vez, violando el principio de no contradicción, de tercero excluso y de identidad...Absurdo?

lo dijo Yersson · 21 Agosto 2006 | 08:54 PM

Hola a tod@s! Ya estoy de vuelta de viaje, he leído todos vuestros comentarios en este y otros artículos, pero ahora no tengo tiempo de contestar, lo haré con calma en un par de días o así. ¡Muchas gracias por comentar! Hablamos...

lo dijo diego · 22 Agosto 2006 | 11:31 AM

No creo en la existencia de "El Bien" y "El Mal".

Lo clasificaría de otro modo: "Lo Deseado" y "Lo No Deseado"

lo dijo starlight · 25 Agosto 2006 | 05:32 PM

Hola Diego,

Me encanto la exposicion del bien y mal que hiciste, me rei muchisimo con las ironias... anduve deambulando por la red tratando de encontrar las distintas visiones del bien y mal para preparar una clase sobre etica y tu columna me parecio lo mejor en español para ayudarme en las ideas occidentales sobre el tema. Por otra parte, siempre me ha interesado mucho el tema del bien y el mal y como aplicar esto a mi vida.

Algunos comentarios que te han mandado estan duros, otros benevolentes y otros bien pensados, asi que estare esperando tus comentarios a ellos.

Estoy muy de acuerdo en que no existe la dualidad entre bien y mal, es solo un convencionalismo. Pero creo que la definicion de una etica especifica, sobre lo que es bueno y malo, es necesaria para vivir en sociedad, en armonia.

Te cuento que sigo una linea de filosofia budista, para que me entiendas, y en el budismo se plantea que no existe esta dualidad. En el budismo existe el concepto de conciencia como un conjunto de mentes, sean positivas o negativas que nos hacen actuar de manera positiva o negativa (haciendo daño o dejando de hacer daño). Si hago la analogia con tu definicion de bien y mal en la conciencia, en una primera etapa de conciencia poco desarrollada, las mentes negativas sobrepasan a las positivas y por ello podemos ser "malos", pero podemos eliminar esas mentes negativas a traves de practicas, y de esa manera pasariamos a niveles superiores de conciencia en que las mentes negativas podrian reducirse y podriamos llegar a ser "buenos".

Segun se plantea en el budismo en niveles bajos de conciencia necesitamos la etica, defincion dual, pero cuando "algun dia" hayamos alcanzado un nivel elevado de conciencia ya no necesitaremos esta etica pues naturalmente nuestros actos no causaran daño. Veo una gran coincidencia entre tu definicion y la idea budista.

Bueno, te lo he planteado en terminos muy simples para conversar, seguro que me salte varios pasos, asi que espero tu comentario.

lo dijo Lu · 26 Agosto 2006 | 04:28 PM

Diego: estaba pronta a debatir y me encuentro que tus conclusiones coinciden plenamente con lo que yo entiendo(acertada o no) por los conceptos de "el bien y el mal".

En mi "crisis existencial",considero que

la conciencia("nexo de unión entre los planos espiritual y mental"como la definen algunos)sería en donde recibimos el mandato de la ley cósmica universal,la cual si bien es única para todos los individuos se interpreta en cada ser en forma diferente según el nivel de evolución con el que vinimos a este plano y lo que tengamos que aprender;de ahí que todos vivamos diferentes experiencias y tengamos distintos niveles de conciencia.

Los condicionamientos socio-culturales,económicos,éticos,morales,etc conforman el escenario de nuestro accionar,todo tendiente a ampliar la conciencia y evolucionar.

En cuanto al ego sin duda sus manifestaciones negativas atentan contra la evolución,es él sin duda el causante de que el mundo esté como está,seguramente habrá que trabajarlo mucho para poder despegar....

Y que el bien(ampliación de la conciencia) sobre el mal,no sea una utopía.

Cariños y muy bueno tu escrito.

lo dijo Chavely · 27 Agosto 2006 | 05:03 PM

Concuerdo con ustedes en que nuestra percepción del bien y del mal depende de la cultura que nos rodea. Es decir, de lo que nos enseñan las actuales religiones, pero estas vienen de la religión judia y esta de la combinación de la egipcia y babilonica...

En mi opinión el hombre se encuentra en constante evolución (como especie y como individuo); imaginemos la historia del hombre como la de una persona.

1.- En un principio el bebé no tiene consciencia del mundo real y mucho menos del bien y del mal

2.- Cuando se es niño se suelen cometer "maldades" (matar pajaros, pegarle a otros niños, etc), pero nos damos cuenta de que es algo "malo" debido a que nos lo dicen, nos castigan o bien recibimos una experiencia nada grata y podemos o no corregir nuestra conducta.

3.- Para la adolescencia tenemos una noción de lo que es el "mal" y el "bien", pero no estamos excentos de cometer errores que suelen costarnos demasiado, no al desconocimiento del "bien" y del "mal" sino a la impaciencia y a la inexperiencia.

4.- De la etapa adulta en adelante, tenemos la experiencia y la sabiduría suficiente para practicar el bien o el mal; y depende de nosotros aferrarnos a una conducta o adaptar nuestra forma de pensar conforme pase el tiempo y vengan nuevas experiencias.

Tomando este modelo, podemos tomar la prehistoria como cuando la consciencia de la humanidad era como la de un bebé, comenzaba a comprender su entorno y a establecer reglas o conductas en base de ese entorno.

Lo explicaré como una especie de evolución:

Lo malo era en un principio lo que te hacia daño fisicamente.

Con el dominio de la naturaleza, la sociedad se hizo más compleja y se empezo a considerar también como malo aquello que atentaba contra la sobrevivencia individual o bien de la sociedad.

Y más tarde al hacerse todavía más compleja la sociedad comenzo a tener en cuenta como malo aquello que atentaba contra las normas que rigen la sociedad (infidelidad, robo, secuestro, decir maldiciones, etcetera).

Podemos considerar que la etapa de "bebé" ya esta superada y a la mayor edad que ha llegado la humanidad es la adolescencia (tomemos en cuenta la edad de la humanidad, no por el tiempo que ha estado sobre el mundo, sino por la calidad de las personas que la habitan).

La palabra "mal" y "bien" son meras palabras que adjudicamos las personas (de forma individual o colectiva) a lo que daña o beneficia a la sociedad y a las personas.

Así podría decirse que llegaremos a la edad adulta cuando exista una gran tolerancia religiosa, politica e ideologica. Aunque la humanidad al igual que las personas no esta excenta de cometer errores o sufrir retrocesos.

Falta aun mucho por aclarar, pero espero haber aportado sino una respuesta satisfactoria si una visión diferente de las cosas o un aporte a dicho debate.

lo dijo Rafael · 28 Agosto 2006 | 05:43 AM

Si has visitado alguna que otra vez mi blog en estos días, habrás comprobado que no he estado. Ya he dejado un artículo explicándome... ;P

Muy buen artículo- ¿cuál de tus artículos no ha sido bueno?-. Me parece que de esto ya he hablado yo, o al menos he contestado a alguna que otra pregunta que te formulas, sintetizándolo todo en parte, aunque no sé si será correcto, claro está. De todas formas me parece bastante lógica la deducción: egoismo, egoismo, egoismo.

¿Qué otra explicación? Todo a causa de este término estúpidamente animal.

No es cuestión de reprochárselo a nadie, supongo. Si se mira de cierta manera, quizás todos estemos de acuerdo en que el ser humano es, en sí mismo, un manojo de egoísmo y alma violenta. Un ser que prefiere el individualismo antes que el grupo, pero que a pesar de todo no puede vivir sólo, con lo cual se produce un conflicto entre estas dos caras de la moneda, produciéndose el egoísmo, y por consiguiente la violencia, el "bien", el "mal", y todo esto de lo que nos has hablado...

Es tan curioso...

¿Me repito?

Bah, no se podría repetir una persona suficientes veces sobre este tipo de temas, ya que, bien mirados, al fin y al cabo son infinitos, ¿no?

Saludos,

lo dijo tutty · 29 Agosto 2006 | 04:48 PM

LU

has dicho: "Estoy muy de acuerdo en que no existe la dualidad entre bien y mal, es solo un convencionalismo (...) En el budismo existe el concepto de conciencia como un conjunto de mentes, sean positivas o negativas que nos hacen actuar de manera positiva o negativa (haciendo daño o dejando de hacer daño)" Esto es contradictorio pues dices que no crees que exista dualismo bien-mal; pero sin embaro, contra todo pronóstico sueltas la perla de que sí existe el dualismo Positivo-Negativo. No te parece que ese otro dualismo es lo mismo que afirmar lo bueno y lo malo.

Starlight

Lo deseado es deseado por qué causa...no será precisamente porque es lo bueno; y lo no deseado es tal cosa precisamente porque es lo malo. Qé crees tu, que las cosas son buenas porque las deseamos o más bien que son deseadas porque son buenas. Piensa en eso.

En general para todos, les pido respetuosamente que reflexionen sobre lo que han escrito. No entiendo cómo pueden afirmar que no creen en que exista ni el bien ni el mal y de repente líneas después comienzan a clasificar las cosas en positivas y negativas. También veo frecuentes acusaciones contra el "ego" (que en Latín no quiere decir otra cosa que YO, tantas como elogios y virtudes adjudican a la "conciencia" Cuál es la diferencia entre ambas, conciencia y ego en qué se diferencian realmente. Si hay una real e insalvable diferencia pues sencillamente se vería liquidado otro valioso concepto como el de la auto-conciencia o conciencia de sí mismo. Ciertamente hay muchos abusos del término conciencia, casi que parece un comodín que sirve para hacércele pasar por cualquier cosa. Les pido que piensen en eso.

Saludos.

lo dijo Aquinatense · 29 Agosto 2006 | 08:12 PM

Diego:

Me parece muy interesante tu teoría, soy Licenciada en Administración y estudio actualmente la maestría en Desarrollo Humano, y esto de la Filosofía, ética y religión me sabe cada vez más interesante.

Leer diferentes puntos de vista como el tuyo hace reflexionar acerca de nuestros propios conceptos, de nuestras "ingenuidades" y realmente agradezco que comnpartieras esta información que me será de mucha utilidad en el próximo modulo que se titula "Los Valores en Desarrollo Humano".

lo dijo Iliana Velasco · 30 Agosto 2006 | 02:14 AM

Gracias a tod@s por comentar! Ando muy liado estos días con mil historias, pero ya queda menos para que conteste un poco mejor los comentarios que habéis dejado por este y otros artículos (que conste que los leí todos), pero sobre todo por este, ¡madre mía!, para no existir... el Bien y el Mal despiertan muchas pasiones, jajajaja

Me será imposible a estas alturas del debate responder personalmente a cada persona como acostumbro, pero intentaré opinar sobre todo lo que pueda :-)

Gracias otra vez, hasta luego

lo dijo diego · 30 Agosto 2006 | 12:37 PM

saludos Referente al bien y al mal.Todas las manifestaciones de bondad o maldad son fruto de la convivencia de una sola especie: La burda humanidad

lo dijo yogui · 30 Agosto 2006 | 03:54 PM

Estoy en total sintonia con la informacion que compartes , me recuerda el amor a lo malo o prohibido.

Lo prohibido genera atracción porque es como un desafío al miedo, detrás de lo prohibido hay miedo, pero hay también adrenalina, hay empujes que nos invitan a ser valientes, a ver qué tanto podremos desafiar a las autoridades que nos imponen la prohibición, hay tentativa de pelear por ese poder: o son los que me prohiben los que ganan, o soy yo.

Yo de ese modo se acerca a abismos, pisé terrenos que otros no se atreven por el famoso "miedo a lo prohibido", me sentía sabio, poderoso, capaz de desafiar.

Mi actitud rebelde se volcó amenazante a lo prohibido,deseaba probar por que estaba prohibido.

Asi comenzò la pesadilla de la droga, la trampa del cigarro que te atrapa cada vez más, el engaño del placer del alcohol,la perdida de la virginidad a los 12 años pues a esa edad tuve sexo por primera vez con una d las chicas que hacian la limpieza en mi casa.

Poco a poco aquello prohibido se va apoderando de nuestro tiempo, nuestra salud, nuestro cuerpo, y se va traduciendo en un daño concreto, en el que quedamos más atrapados.

Hay prohibiciones que terminan en daños irreparables (si no las enfrentamos) hay otras que realmente no llegan a esos extremos, la diferencia está en el detalle del DAÑO, el daño potencial y real escondido en cada prohibición, el daño que nos podremos hacer a nosotros mismos, o el daño que hacemos a otros, una vez que dañamos ya se hizo un mal manejo de lo prohibido, podemos tocar la plancha sin quemarnos, sin dañarnos, podemos conocer el lado destructivo de aquello prohibido sin caernos al fondo , sin arrastrar a otros.

Está en la capacidad de autoestima que uno se tenga, de seguridad personal, de tener claro lo que queremos para nosotros mismos, y no todos tienen esas capacidad intacta , muchos solo entran en el mundo de lo prohibido como niños traviesos que solo quieren sentir la adrenalina corriendo por su cuerpo, pensando que solo ese placer vale la pena para enterrarse , esos son los primeros en asustarse al ver que quedan atrapados y no pueden salir.

Gracoas a dios la sociedad no solo prohibe, también brinda ayudas para los que se atrevieron a desafiar lo prohibido, hay sitios de soporte, de grupos de apoyo, lugares de información profunda que explica las razones de lo prohibido, pero hay psiquismos que no llegan a tiempo a esos sitios, prefieren esquivarlos, ir de lleno a lo prohibido, pisar esos terrenos, quedar atrapados entre el miedo y la adrenalina, ver cómo salir, probarse a si mismos, porque solo así se sienten vivos, se conocen en sus capacidades de sobrevivencia reales, solo al borde del precipicio sabremos hasta dónde pueden contar con sus verdaderas fuerzas para no caer al vacío, se prueban en sus inteligencias para hacer movimientos estratégicos para aferrarse a las escasas ramas que quedan para subir de nuevo al piso firme, escalan llenos de emoción, ... intentan ver hasta dónde pueden vivir lo prohibido, sin destruirse...

Creo que ya me extendì demasiado , es que tu capacidad para comunicar me agrada, leere todo tu blog , me parece excelente.

Saludos

lo dijo 1 gato · 1 Septiembre 2006 | 01:55 PM

Por cierto. Si estar contento y decir la verdad son dos cosas que están bien, y estár mal y decir mentiras está mal. ¿Se produce un conflicto?

No siempre, pero muchas veces.

Como ya te dije antes y teniéndo en cuenta la acción lógica y típica del ser humano -al menos yo lo preferiría, no se si será correcto ¿no era de eso de lo que hablabamos? XD- preferiría estar contento. Pero claro, estás mintiendo.

El típico caso de un exámen que has copiado.

Di la verdad: estarás mal.

Cuenta mentiras: seguirás contento (aunque quién sabe si te comerá la conciencia haber contado mentiras).

Pero en fin.

Como todo es relativo, quizás deberíamos replantearnos la misma acción de replantearnos cosas.

Jaja,

Saludos,

lo dijo tutty · 2 Septiembre 2006 | 12:22 AM

Hola Diego, se agradece leerte :)

Pienso que igual que un nivel bajo de conciencia te exculpa de hacer el mal, un nivel alto de conciencia (ser humano sano) te hace conciente de eso mismo, el mal.¿Esto tendria que ver con la salida del ser humano del jardin del eden donde estaba integrado en la naturaleza? Por ejemplo,una persona que tenga un trastorno mental severo y que cometa un dia un crimen porque esta desquiciado no creo que sea un acto de mal sino la respuesta de un ser geneticamente defectuoso,o por ejemplo ese niño que abraza a un cachorro hasta asfixarle tampoco seria un acto de maldad a pesar de que objetivamente haya acabado con una vida sin ningun motivo. Los animales tienen un nivel bajo de conciencia (eso parece, muchos ni se reconocen a si mismos en el espejo) y matan para comer sin que ello suponga ningun mal pues responden unicamente a su instinto natural e integrado en la naturaleza, ¿quien no ha visto belleza en unas leonas cazando cebras?... en cambio el ser humano tiene un nivel alto de conciencia y mata a otros animales por el placer que le produce la carne. Estariamos en ambos casos ante el asesinato de un animal pero son casos muy diferentes pues el ser humano tiene un nivel de conciencia totalmente superior (yo casi lo llamaria comprension pues nadie sabe si la conciencia de los animales es mas grande que la nuestra pero sin la capacidad de comprension que tiene el ser humano) y sabe que puede seguir una dieta vegetariana o vegana y no lo hace, muchas veces refugiandose en su condicion animal pero como muy bien indicas el mal es una cuestion de consciencia no del acto en si.Llamalo conciencia, llamalo inteligencia, llamalo COMPRENSION.Eso es lo que pienso sobre esto.

Chao tio ;)

www.lacasadeladuda.blogspot.com

lo dijo David · 4 Septiembre 2006 | 01:00 AM

Por fin! Afronto la tarea de responder en condiciones a los comentarios no contestados de este artículo. Como han sido muchos (!gracias a tod@s¡) no me queda otra que ser breve... a ver si lo consigo, porque no es mi fuerte ;-)

Aurelia, al intentar desmontar el Bien y el Mal como absolutos cuya última razón de ser es la lucha cósmica entre Dios y el Demonio, hablo de que bien y mal sí tienen sentido y son útiles como conceptos relativos (en relación a un marco de referencia ético), y al final digo que el universo se explica mejor mediante la evolución de la conciencia. Es decir, mi teoría no trata al bien y el mal como algo absoluto. Respecto a que introduzco juicios de valor... pues sí, creo que la conciencia es algo bueno, pues su incremento y difusión a lo largo de la humanidad es lo que hace que la vida de las personas sea una vida feliz (o buena). La diferencia es que con mi teoría nunca considerarás a un asesino como alguien malvado sin más (juicio de valor clásico), sino simplemente como alguien con un bajo nivel de conciencia, que todavía no ha entendido que la vida en cualquier manifestación es maravillosa y hay que preservarla y no cargársela.

Jean, estoy de acuerdo en la urgencia de reformular los conceptos clásicos del bien y el mal heredados de nuestro origen judeo-cristiano-platónico, y que ese debate debe ser guiado por reflexiones racionales y no por supersticiones. A este respecto creo que es muy importante llegar a definiciones comunes y objetivas sobre la felicidad, pues si decimos que el bien es aquello que hace feliz a los seres humanos, habrá que consensuar qué significa ser feliz, porque si no simplemente estaremos desplazando el problema de un término a otro. También creo, por completar un poco tu comentario, que ese nuevo concepto de felicidad tiene que integrar de alguna manera el componente "espiritual" del hombre (además del físico y el intelectual), integrar el "espíritu" dentro del propio ser humano, y no sacarlo fuera de él en la forma de un Dios externo, que es lo que llevamos haciendo desde tiempos inmemoriales. Respecto a ser buenos por recompensas o castigos futuros en otra vida, estamos de acuerdo que la recompensa tiene que ser simplemente ser feliz al ver felices a los demás en esta vida. Si hay otras vidas, nadie puede saberlo ahora, y si las hay, ya llegará el momento de vivirlas :-)

Jesús, estoy de acuerdo en que alguien no puede imponer a los demás lo que está bien y mal. Pero sí creo, como indicas, que se puede intentar un consenso para hallar aquello que hace bien generalmente al ser humano. Somos muy distintos, para gustos los colores, etc. pero también es verdad que somos muy parecidos, por ser de la misma especie compartimos unas características físicas, mentales, espirituales, existenciales, etc. y por ello creo que se puede llegar a una teoría objetiva de la felicidad, integrada y flexible, que sirva a todo el mundo. El bien entonces sería lo que favoreciera esa felicidad general y el mal lo contrario. Respecto a la "teoría de conflictos" que te has currado muy bien, nada que objetar. Simplemente decir que todas esas actitudes en mi opinión responden a un nivel de conciencia de ego, y que trascendido ese nivel desaparecen todas esas actitudes de forma natural.

Yersson, muy interesante tu cuestionario, intento responder brevemente. ¿Cuál es el marco de referencia para medir el nivel de conciencia? La propia conciencia, por supuesto, no veo nada más elevado... Pero este tipo de paradojas circulares son muy comunes. ¿Cómo saben los partidarios de una filosofía si es adecuada o no? Siempre lo hacen desde la propia filosofía. ¿Cómo saber si un razonamiento es correcto o no? Mediante reglas que ofrece la propia razón. Al final cualquier modelo que escojamos para explicar la realidad exige cierto grado de fe. Ningún modelo de la realidad puede sobrevivir sin cierto grado de fe en sus propios axiomas, ni siquiera la razón. Siempre hay axiomas que no se pueden explicar mediante algo que esté fuera de esos axiomas. Por último comentar que aquellas personas que alcanzaron un elevadísimo grado de conciencia (Buda, Jesucristo, Thoreau, Gandhi, etc.) estarían de acuerdo en casi todo lo referente al bien y al mal, por lo que la contradicción que mencionas en la última pregunta no existe cuando la conciencia se eleva a dichos niveles.

Lu, me alegra (y me halaga!) saber que mi material te ha sido útil para preparar una clase de ética... también yo creo que es necesaria una ética para vivir cotidianamente, y tengo un montón de ideas sobre lo que está bien y lo que está mal, sólo quería rebatir las ideas del Bien y el Mal como conceptos cósmicos básicos (el concepto cósmico basíco opino que es la Conciencia). Supongo que existen algunas similitudes entre mis ideas y el budismo, y muchas gracias por la interpretación que haces desde ahí... en verdad aprecio mucho las filosofías orientales (hasta donde me he informado sobre ello que no es mucho), pero al final intento no seguir concretamente ningún -ismo, porque creo que ello podría apartarme de todo lo valioso que tienen todos los -ismos.

Chavely, me temo que coincidimos mucho en la forma de ver toda esta cuestión del bien, el mal, la conciencia, la evolución... Pero muchas gracias por explicarlo a tu manera, porque al final aunque las ideas son muy parecidas es fascinante ver como cada persona las entiende y expresa de formas distintas.

Rafael, me ha encantado tu aporte. También yo creo que la evolución de la conciencia se puede ver individualmente (la evolución de la conciencia de una persona desde que nace hasta que desarrolla su ego y luego más allá) o en términos de especie ("haciendo media" de esas conciencias individuales para llegar a un concepto de "conciencia de la humanidad"). Sí creo que se pueden comparar ambas evoluciones, y que como dices la conciencia de la humanidad globalmente se parece a la de un adolescente, nos queda tanto por crecer... supongo que un buen nivel será como dices "cuando exista una gran tolerancia religiosa, politica e ideologica", aunque personalmente prefiero hablar de que un alto nivel de conciencia producirá un gran nivel de felicidad. Y felicidad lo entiendo como esa tolerancia más la suma de algunas otras cosas.

Tutty, sí, no te preocupes por repetirte porque como bien dices estos temas son bastante infinitos... Muy curiosa la contradicción que comentas: somos egoístas pero como no podemos vivir solos surge el conflicto. Creo de todas formas que esta contradicción es salvable. Ese conflicto se produce porque en un nivel bajo de conciencia pensamos que es el egoísmo lo que nos hará felices, y en realidad ese egoísmo produce un sinfin de conflictos interpersonales y también interiores, que al final nos hace infelices. El conflicto se supera superando nuestro ego, es decir, superando nuestra autoconcepción como conciencias aisladas en competición, y entendiendo que somos algo más, es decir, trascendiendo ese ego. No sé si me ha quedado claro pero como contesto a tanta gente no puedo ahora extenderme más ;-)

Iliana, pues sí que es interesante la filosofía, la ética, etc. cuando te metes poco a poco en ello y ves cómo se amplían tus miras y tu propia mente. Soy de profesión informático, pero tengo planes para dedicarme profesionalmente a la filosofía, que iré contando a su debido momento...

1gato, gracias por tu comentario, impresionante testimonio sobre "la atracción por lo prohibido"... Se me ocurre que todo aquel que juega hasta extremos muy inconscientes con el riesgo debería leer lo que has escrito... en la carretera me encuentro a seres así todos los días, jajaja

David, sí, seguramente todo esto tenga que ver con el mito de Adán y Eva, la manzana, etc... Hay mil interpretaciones sobre ese episodio. La mía es que su acto de rebeldía al comer la manzana supone el comienzo de la historia propiamente humana, y no animal. En aquel momento el ser humano rechaza seguir integrado de forma inconsciente en la naturaleza y comienza su camino hacia una mayor libertad, independencia, razón, conciencia, etc. específicamente humanas... lo cual tiene sus cosas buenas y malas, claro. Sobre lo que comentas de matar animales para comer es un giro muy curioso al tema que nos ocupa :-) A mí me parece que ser vegetariano es un activismo que demuestra buena conciencia y te felicito por ello. Pero también creo que hay otras acciones cotidianas y terriblemente generalizadas que todos hacemos sin pensar en las consecuencias que tienen para la felicidad de otros seres humanos, animales o la naturaleza en general. Por ejemplo, es prácticamente imposible comprar en Occidente ropa o zapatillas que no hayan sido hechas en condiciones laborales penosas, incluso de esclavitud. Por ejemplo, es prácticamente imposible meter tu dinero en un banco que te asegure que va a usar ese dinero para cosas éticas. Por ejemplo, es prácticamente imposible vivir sin coche (esas máquinas de contaminar los cielos), sobre todo si te gusta escaparte a menudo a sitios magníficos a los que no llega el transporte público, o llega de muy mala manera. En definitiva, es muy difícil ser completamente consciente de todo y coherente con todo en este mundo que nos ha tocado vivir, pero seguro que estamos de acuerdo en que debemos intentarlo ser cada vez un poquito más (por nosotros y por los demás, que al final es por lo mismo).

lo dijo diego · 4 Septiembre 2006 | 02:01 PM

No, no he sido breve... y encima se me ha olvidado una respuesta que no quería dejar escapar...

Yersson, creeme que te entiendo cuando dices "En general para todos, les pido respetuosamente que reflexionen sobre lo que han escrito". Entiendo tus buenas intenciones, pero también me tengo que poner en el lugar de muchos comentaristas y lectores, que precisamente entenderán eso como un comentario no muy respetuoso.

Personalmente, parto de que todo el mundo que deja aquí su comentario ha reflexionado convenientemente sus ideas. Si alguien no está de acuerdo con nosotros no tiene que ser por no haber reflexionado, simplemente hay muchas formas de entender la realidad. Yo puedo decir que mi forma es mejor, pero el otro puede decir que la forma buena es la suya, y como aquí no hay una instancia superior que decida (ni tiene sentido que la haya), eso conduce a debates estériles.

Yersson, apretar las tuercas del razonamiento lógico a los temas de debate que aquí se plantean y a las respuestas que se generan, que entiendo es lo que intentas con toda tu buena intención en tus comentarios, es un enfoque que no sólo respeto, sino que te agradezco sinceramente, de verdad. Tus opiniones enriquecen mucho estos artículos, y a nivel personal diré que me hacen pensar mucho. Es más, creo que demuestras una valentía poco convencional al ir sin complejos contracorriente de lo que aquí se comenta. Aunque solo sea porque yo hago lo mismo en otras ocasiones, siento afinidad en esa actitud de "rebeldía".

Te diré también que me fascinan la lógica y el pensamiento racional más allá de lo que demuestran mis artículos. Es más, creo que el mundo sería un lugar mucho mejor si la mayoría de la gente tuviera una mínima formación en lógica y supiera aplicar los mecanismos de las premisas-razonamientos-conclusiones a su vida cotidiana. En cierto modo creo que uso continuamente ese esquema en mi vida y en mis artículos. Pero inevitablemente también utilizo a veces este blog para cuestionar la razón como explicación última de las cosas, porque para mí es un componente muy importante de la realidad, pero no el único ni el más importante.

Un cordial saludo y gracias por tus comentarios

lo dijo diego · 4 Septiembre 2006 | 02:21 PM

Diego,

Muchas gracias por tus observaciones; tienes toda la razón al hacerme ver que mi comentario quizás pueda verse como un irrespeto o agresión hacia los otros foristas. Quiero ser conciso y diáfano al dejar bien claro que jamás ha sido ni será mi intención herir o irrespetar a nadie. Claro está, que si bien mi respeto y mi cordialidad irán siempre dirigidos a los otros foristas no siempre, por mor de mis propios principios, han de referirse tan amigablemente hacia los contenidos de sus opiniones. Cuando yo les he pedido respetuoosamente que reflexionen sobre lo que han escrito jamás he llegado a pensar que nunca lo hayan hecho; al contrario, precisamente por ello es que les pido que lo vuelvan a hacer, pues creo que si las opiniones y los comentarios son siempre sometidos a análisis lógicos y reflexivos éstos han de pulirse y sacar lo mejor de si, si es que algo de bueno y verdadero hay en ellos; de lo contrario perecerían como todo error o confusión debería de perecer (de más está decir que dicho método también lo aplico a mis propias opiniones y espero que los demás también lo hagan) Por otra parte, te confieso que también siento mucha afinidad por tu blog, por tus opiniones y tu manea de enfocar las cosas; de hecho te he agregado en la lista de mis "amigos" para así no perder de vista tus nuevas intervenciones. Quisiera, antes de despedirme, dejarles nuevamente en el tapete una gran objeción a todo lo que se viene diciendo sobre el Bien y el Mal, repito: Si el bien y el mal no existen entonces cómo pueden ustedes hablar de conciencias positivas y negativas, o de conciencias elevadas y atrasadas. No se estaría incurriendo nuevamente en juicios valorativos que presuponen la existencia del Bien y el Mal; cosa que ustedes han negado. Es absurdo negar algo para luego fundamentar otra cosa precisamente en aquello que se ha negado. Eliminar el dualismo Bien y Mal para establecer otro dualismo Positivo-Negativo es sencillamente correr la arruga, en nada cambia las cosas, como no sea sólo a nivel nominal. La conciencia, repito, es según lo que infiero de los comentarios de ustedes arriba emitidos, un concepto polisemántico que sirve para todo: ella es la regla y medida de sí misma, la que determina y fundamenta lo bueno y lo malo. Lástima que ese concepto de conciencia sea sólo eso, un concepto; porque lo que se conocen son siempre conciencias individuales, particulares, concretas. Por lo tanto hablar de "La Conciencia", sin identificarla con ninguna en particular, es siempre hablar de un universal, de una abstracción que en nada se diferencia de Lo Bueno o del Bien en sí. En verdad, Diego, yo no me considero un "rebelde" por opinar en contra de ustedes; al contrario me creo más bien un "conservador" del debate sobre el Bien y el Mal en términos filosóficos y nunca dispuesto a rebajarlo a cuestiones de gustos o de opiniones poco reflexionadas o pensadas; quizás tomadas a la ligera u obedeciendo a impulsos viscerales. Disculpame tanta crudeza pero es que el tema en cuestión es sumamente delicado y no creo que yo deba; por temor de herir a alguien, callar lo que creo es un gran error: Pensar que todo es relativo, concluir que el Bien y el Mal son asuntos de gustos y sabores, que la cosa se determina por la "conciencia" que nadie sabe muy bien qué cosa es.

PD: en cuanto al asunto de los límites de la razón o de aquello que la trasciende...bueno Diego creo que ya antes hemos hablado sobre eso. Ciertamente creo intuir lo que quieres decir al apelar a un algo que quizás se salga de nuestros esquemas y que no se encajone a nuestra corta manera de entender el universo. Si así es la cosa estoy totalmente de acuerdo contigo; el problema es que sea lo que sea ese algo; si ha de mostrársenos o explicársenos a nosotros debe hacerlo a través de un lenguaje inteligible que no puede ser menos que racional; o si nosotros pretendemos acercarnos a ese algo pues no podemos sino hacerlo en términos racionales. Es decir, Diego, yo creo que para BIEN o para MAL nuestra racionalidad siempre será la explicación última de las cosas, sean de más allá o de más acá. Pues sea en el terreno que sea, en última instancia, si nosotros queremos comprender o hacer comprensible sea lo que sea, no podemos menos que hacerlo inteligible en un lenguaje racional, sea cual fuere, llamésele espiritual, suprasensible, metafísico, o como sea; si este lengueja o explicación última de las cosas pretende ser inteligible para nosotros, comunicable y expresable ha de ser, pues, siempre racional.

Saludos, por cierto no te he visto mucho por mi blog.

lo dijo yersson · 4 Septiembre 2006 | 05:50 PM

Gracias Yersson por la aclaración, como te dije nunca dudé que tus intenciones son las mejores, pero estoy acostumbrado a ver discusiones digitales por comentarios más suaves que ese, es lo que tiene este medio de comunicación escrito y asíncrono... la ventaja es la capacidad de reflexionar, documentar, etc. las intervenciones y la desventaja es que carecemos de una referencia visual de la cara, la voz, etc. de nuestro interlocutor para matizar lo que decimos. En fin, aclarado queda. Respecto a tu "rebeldía" o "conservadurismo" jaja, me he reído mucho leyendo eso, creo que tienes razón y que tu rebeldía contra "nuestra" rebeldía supongo que te coloca en una posición conservadora.

Respecto a los diversos conceptos de conciencia que se han ido introduciendo, es normal que haya diversidad e incluso contradicciones, porque mucha gente muy distinta ha puesto su comentario a este tema. Así que no puedo responder por los demás, pero sí intentaré mostrar que no veo contradicciones en mi concepción de la conciencia.

Para mí esa "conciencia" es el impulso básico del universo, es el mismo "alma", "ser", "espíritu", "esencia", "Dios" (o cualquier otro sinónimo). Un ser humano que alcanza la Conciencia no es más que la conciencia reconociéndose a sí misma, o el espíritu reconociéndose a sí mismo, Dios reconociéndose, etc. Cierto que es un concepto que da la vuelta sobre sí mismo, pero ocurre lo mismo con todos los conceptos llegado a cierto nivel metafísico. La filosofía por ejemplo es la única rama del saber cuya interpretación es parte de la misma (sólo se puede juzgar filosóficamente la filosofía haciendo filosofía).

Cuando digo que prefiero sustituir los conceptos clásicos de bien y mal por el concepto de la conciencia no me refiero a que el bien y el mal deban quedar reducidos a una cuestión personal de gustos, según la conciencia de cada cual. Por supuesto que creo que se debe intentar definir objetivamente el bien y el mal. Para mí hacer el bien es ayudar a ser feliz al mayor número de personas y hacer el mal lo contrario. Faltaría definir qué entiendo por ser "feliz" pero eso da de sobra para otro artículo que por cierto tengo en la agenda de este blog (ya escribí algo pero quiero profundizar).

Pero lo que intento decir con el artículo es que las personas que hacen el bien no son enviadas de Dios y las que hacen el mal enviadas del Demonio, que no creo que exista tal guerra cósmica clásica entre el bien y el mal. Para mí no hay Dios y Demonio (bien y mal) sólo hay Dios (Brahman, Alá, Buda, etc.), sólo Conciencia, dentro de todos nosotros y en todas partes del universo.

Creo simplemente que quienes hacen el bien son conscientes de que es lo que hay que hacer, lo que tiene sentido hacer para ir en armonía con la forma en que el universo y nosotros mismos ha sido "diseñado". Quienes hacen el mal no son conscientes de eso por lo que sea. Creo que la evolución de la humanidad va en la línea de ser cada vez más conscientes de cuál es nuestro papel en el universo, que en mi opinión es dar salida a la propia conciencia del universo que se reconoce cada vez más a sí misma.

De todas formas también :-) tengo pendiente escribir con más profundidad sobre la Conciencia tal como la entiendo, aquí sólo pretendía desbrozar el camino y solo pude introducir un poco al final lo que pienso de eso.

Por último, respecto a ese algo que hay más allá de la racionalidad humana dices:

"el problema es que sea lo que sea ese algo; si ha de mostrársenos o explicársenos a nosotros debe hacerlo a través de un lenguaje inteligible que no puede ser menos que racional; o si nosotros pretendemos acercarnos a ese algo pues no podemos sino hacerlo en términos racionales"

Por aportar un poco de humor a tan denso debate... parafraseando a un comentarista (ver el décimo comentario, de arminio), creo que un budista, hinduísta o taoísta hubiese hecho cachos esa frase tuya :-D Yo no soy budista ni hinduísta ni taoísta, pero de momento tiendo más hacia oriente que hacia occidente en este aspecto concreto de lo trascendental, y creo que hoy por hoy el mecanismo de la meditación es mucho más adecuado que la racionalidad para acercarnos a ese algo del que hablamos, pues precisamente ese algo desafía nuestras concepciones racionales más básicas (tiempo-espacio, materia-energía, etc.). Para tratar de explicar ese algo por supuesto necesitamos de lo racional, pero mediante lo racional nunca se podrá explicar completamente, de hecho llegado cierto punto la racionalidad se convierte en un obstáculo, si acaso sirve para señalar el principio del camino, el resto debe recorrerlo cada cual experimentalmente, hasta que la humanidad descubra modos de transferir de otra forma esas experiencias.

lo dijo diego · 8 Septiembre 2006 | 10:11 PM

Creo sinceramente que habrá pocos sitios en internet donde se gasten tantas neuronas como aquí (mi admiración para Diego y todos los comentaristas), pero confío en que sepáis disculparme si digo que tras una lectura pormenorizada de artículo, comentarios y debate Diego vs. Yersson, acabo con la cabeza caliente y los pies fríos, como dice un amigo mío. :-)

Yo no sé si existe el bien y el mal, lo positivo y lo negativo, la conciencia o la razón. Lo que sí creo, y me da la impresión de que es un mero auto de fe, es que el ser humano es en esencia bondadoso.

Pero no tengo argumentos para defender mi teoría. No puedo racionalizarla. Sólo creo que el mundo no habría llegado hasta aquí si el ser humano no fuera bondadoso en lo más profundo de sí.

¡Saludos!

lo dijo Contraejemplo · 9 Septiembre 2006 | 03:24 AM

Gracias Antonio y no hay nada que disculpar, hay mucha gente que incluso no lee todos los comentarios y comenta directamente el artículo, no me parece mal, algunos lo hacen aquí y yo lo hago a veces en otros blogs, no pasa nada, la vida es maravillosa y no merece la pena tirarla delante de una pantalla leyendo este o este otro blog, jajaja.

Al hilo de lo que dices el que se crea en la conciencia, la razón o cualquier otra cosa... da un poco igual, al final hace falta la fe, porque cualquier modelo del mundo al final solo se sustenta sobre sí mismo (que es lo mismo que decir que se sustenta sobre nada o sobre la fe). El problema que yo veo es que mucha gente deja de lado la razón y la conciencia demasiado pronto y recurre directamente a la fe sin complicarse demasiado.

También yo creo que el ser humano no habría llegado hasta donde ha llegado si no fuera bondadoso (si no tendiera de forma natural hacia la Conciencia, diría según mi teoría). Por contra, mucha gente mira el mundo actual y le parece una clara demostración que somos malvados por naturaleza :-) Bueno, todo depende de cómo se mire la realidad y aquí o donde sea estamos para discutirlo.

lo dijo diego · 9 Septiembre 2006 | 01:24 PM

Diego: Es mi primera participación a través de la WEB, pero no pude contenerme ante la profundidad de tus trabajos. En otro contexto, podríamos compararlo con las Meditaciones de Descartes.

Es admirable que un hombre jóven, manifieste inquietudes que excedan la mera contemplación superficial del mundo. Bien por vos (soy de Argentina), que admitís tu crisis existencial. Es el dolor que acompaña al crecimiento.

Alicia, 51

lo dijo Alicia · 11 Septiembre 2006 | 03:41 PM

Alicia, creo que se me queda un poco grande tu comentario :-D pero muchas gracias. Supongo que tengo una historia personal que me ha llevado a plantearme ciertas cosas más pronto de "lo normal". Pero al final da igual la experiencia, la edad... siempre hay tantas cosas por aprender y compartir. Saludos

lo dijo diego · 11 Septiembre 2006 | 03:50 PM

Diego... respetuosamente, creo que tu crisis existencial viene de no aceptar la existencia de bien y mal. Por cierto, tu teoría se parece muchísimo a la de Hume el emotivismo moral, y, seguro que lo sabes, al fin y al cabo (aunque Hume lo niegue) destierra una naturaleza humana, que es precisamente lo único que se supone da cohesión a las distintas razas del ser humano. De todas formas sigue pensando y pensando, tanto como haces, porque lo haces muy bien y seguro que llegarás a ver que tu propia teoría no es verdadera y podrás salir de tu crisis.

Hablo con un poco de soberbia, como si yo ya hubiese recorrido ese camino (aunque sólo tengo 18), pero es que ya he podido experimentar que existen agentes del bien y agentes del mal, y la experiencia sensorial siempre la he considerado un punto por encima de una razón que con tanta asiduidad demuestra su dificultad para solucinar los verdadero y profundos problemas (como éste).

Adiós, tu blog es bueno de veras, y como dice alguien por ahí arriba, se gastan muchas neuronas aquí, lo que es buenísimo.

Soy repelente, lo sé. Ánimo.

lo dijo Alexander Goñi · 14 Octubre 2006 | 11:49 AM

Alexander, no juzgo a nadie por su edad, ya tenga 18 ó 81 años, y simplemente me guío por las opiniones, argumentos o experiencias que transmita cada persona.

Lo que yo creo es que tu apego por los conceptos clásicos de bien y mal te impiden alcanzar las bondades de una crisis existencial... ;-) es broma.

Me encantaría que detallaras un poco esas experiencias con "los agentes del bien y el mal" si lo deseas. Personalmente no creo en ello y opto por una explicación de todo en función de distintos niveles de conciencia, no solo por un empeño teórico, sino como teoría constantemente alimentada de la realidad (de mi experiencia cotidiana con la realidad).

Gracias por tu comentario, encantado.

lo dijo diego · 16 Octubre 2006 | 08:11 AM

Hola Diego... Leí ayer por la noche la respuesta que me diste, y no tuve ganas de responder,sin embargo hoy dispongo de tiempo y ganas para hacerlo.

En primer lugar gracias por no considerar mi temprana edad como argumento en mi contra, dice mucho BUENO de tí.

Me preguntas por mis "experiencias con agentes del bien y del mal", asunto harto comprometido, pero dado que tu blog es uno de mis favoritos y, por lo poco que conozco de tí, eres un tío capaz de comprenderlo, lo expondré y también toooda mi opinión sobre el tema. El único problema de lo que voy a contar es que para los que tienen fe les ayudará y dará argumentos y para los que no la tienen les resultará incongruente e intentarán darle cualquier explicación posible fuera de la fe. Pero hay cosas en este mundo que son inexplicables y no podemos pasarlas por alto antes de explicar el mundo. El mundo se explica con numerosas inexplicabilidades (lo que la razón no alcanza lo cubre la fe).

Bueno... un día estuve de fiesta, como tantos otros, en un pueblo cercano a Pamplona, mi ciudad.

Mis amigos bebieron y tuvieron que irse a casa antes que yo. Por lo que, hacia las cinco de la madrugada, emprendí el camino de vuelta a casa... Iba solo, intentado pasar como una sombra por unas calles espelunantemente alumbradas por las farolas alógenas y con un silencio que, después de una noche estruendosa, provocaba en mí un pavor importante. Pues bien, repentinamente pasó un coche a toda velocidad, un coche que no había visto nunca , y el conductor sacó la cabeza por la ventanilla y gritó : Alexander! Giré la cabeza para ver al tipo y en ese momento sentí cómo una gran teja pasó silbando a milimetros de mi cara y se estrelló ruidosamente en el suelo. Me quedé "acojonau" perdido. La teja me hubiese matado(el edificio era alto)si no hubiera girado la cabeza en ese mismo instante. No conocía al tipo del coche, ni siquiera se parecía a nadie que yo hubiese visto una sóla vez en mi vida... al día siguiente pregunté a mis conocidos a ve si habían pasado por esa calle, en un coche aquella noche y nadie sabía nada. Yo creo que fue un milagro. Llámenme estúpido si quieren, digan que es una coincidencia, una espectacular coindidencia, pero yo lo viví y se que fue un milagro... ¿Quién lo hizo? No lo sé ¿mi ángel custodio? Tampoco esto seguro, pero sólo sé que quien fuera que fuese quería mi bien y me quería a mí. Soy católico.

No sólo está mi experiencia... son muchos los que han experimentado que, detrás de un acontecimiento (aunque éste incluso sea negativo), está la mano salvadora de Dios. Un testiominio que me impresionó mucho fue el de un montañero que, habiendo ido a escalar un pico de los andes (muy apartado de toda población) y estando su compañero muerto a causa del frío, no vió más salida que la de, perdido y sin cobertura, descender por la montaña hasta encontrar algo. Cuando ya la dureza del frío y del hambre iban minando su moral y sabía que se iba a morir, empezó a rezar desesperademente (como último recurso, porque no era practicante)y se empezó a encontrar mejor. Iba llorando y rezando, arrepintiéndose de el MAL que había hecho y encomendándose a un Dios que sabía que escuchaba, cuando apartó un arbusto y se encontró un camino de tierra que no había visto desde lejos... Una motocicleta bajaba por él. El conductor paró y le recogió:

- ¿Quién eres? ¿de dónde ha salido el camino? ¿que haces de noche en un camino así? ¿porqué me has salvado?

- He acudido en tu ayuda, sólo eso.

Y le dejó en la ciudad más cercana.

Por qué cuento todo esto... para responder a tu curiosidad por los agentes del bien. Entonces, dirás, ¿por qué salvan a unos y dejan en la cuneta a otros?, pues no lo sé con certeza, la verdad. Pero creo que es para que los que han visto un milagro lo prediquen, y quien crea se salve y sea el milagro de otros muchos más... porque, como dice San Pablo, Dios ha querido salvar el mundo por la necedad de la predicación. El milagro no es sólo el hecho inexplicable en sí, sino el que ese hecho haga que los demás tengan más confianza en un Dios que vela por cada uno y sean un poco más felices. ¿porqué, entonces, Dios si es todopoderoso se anda con jueguecitos de salvar al mundo por la predicación en vez de hacer el mega-milagrón y salvarnos a todos y ya? Pues no lo sé muy bien... me considero inteligente pero no lo suficiente para colarme en la inteligencia de Dios, aunque supongo que es por algo que tú niegas: la libertad.

Tu argumentas que la libertad no existiría si existiese el bien y el mal (productos de la imaginaición de las religiones) puesto que el hombre no sería verdadermente el dueño de sus actos si hubiese fuerzas todopoderosas externas a él mismo convenciéndole constatemente para hacer el bien y el mal... además ¿qué mérito habría en hacer algo bien, si lo ha hecho algo por mí? Yo creo en cambio que existe un bien todopoderoso (Dios) y no existe un mal del grado todopoderoso... ni siquiera existe un "mal" como fuerza antagónica, aunque sí creo que exiten grados de bien, cuyo estado de perfección es Dios, y lo creado por él participa en mayor o menor grado del bien de quien fue creado. El bien mínimo es el mal, cuyo único atributo bueno es el simple hecho de existir, y el resto de sí es una pura privación de bien, de algo que debería ser y no es (excepto el mismo hecho de existir). Todo esto, mi teoría del bien y el mal, la he tomado de San Agustín, quien lo explica infinitamente mejor que yo.

Otro asunto muy relacionado con el anterior... crees que las religiones defienden que hay personas buenas (agentes del bien, como Santa Teresa) y malas, agentes del mal. Yo creo (me muevo en el ámbito de la opinión porque este tema es teoría indemostrable, debido a su caracter puramente teórico y la dificultad del lenguaje) que las personas tenemos libertad, la libertad de elegir hacer el bien o el mal (aunque a veces lo desconozcamos), lo que Dios nos ha dado porque es requisito fundamental para nuestra felicidad. Creo que es en la vida cuando elegimos qué queremos ser: agentes del bien o del mal. Ángeles o demonios. Pero que quede claro que, aunque creo en la existencia del demonio, no lo veo como una cosa igual de poderosa que Dios, sino como un ángel caído que quiere que los demás caigan con él, porque es privado del mayor de los bienes: la capacidad de amar. Creo que las personas son buenas o malas según cuanto aman u odian, y el saber eso de los demás es tan inaccesible a nuestro entendimiento que no es imposible hacer buenos juicios de valor sobre los demás, pero, a la vez, la naturaleza humana es tan morbosa, que necesitamos emitir esos juicios así que acotamos el campo del bien y del mal para poder hacerlos sobre unos hechos concretos (cosa que además es necesaria para el buen funcionamieto de la sociedad). De ahí viene el fallo: creía que Menganito era malo porque había robado, pero no me fijé en que robaba para alimentar a un hijo enfermo que mugía de hambre. En mi opinión sólo Dios puede emitir esos juicios porque lo conoce TODO de cada uno de nosotros.

Seguro que me he dejado cientos de cosas en el tintero... si me lees y respondes seguro que me voy acordando de más...

De todas formas gracias por devanarte los sesos porque así haces que otros muchos así lo hagan.

Hala! espero no haberte aburrido.

lo dijo Alexander Goñi · 19 Octubre 2006 | 03:03 PM

Alexander, no me ha aburrido tu mensaje, al contario, me ha parecido muy interesante. Creo que en el fondo nuestro pensamiento no difiere tanto como pudiera parecer, te comento algunas cosas que se me ocurrían mientras te leía...

En primer lugar, fe y razón. Mi opinión es que son dos facetas que tienen un equilibrio con sentido dentro de la experiencia humana. Opino que la razón tiene su lugar y la fe el suyo, y por mí mientras no se intente extralimitar una de ellas al campo de la otra todo bien :-) Es decir, yo no le confío todo a la razón, aunque si intento fomentarla en un mundo a veces muy muy irracional, jeje. La razón me lleva a ciertas intuiciones pero a partir de ahí opera la fe. Por ejemplo, en la línea de algunas tradiciones espirituales (sobre todo orientales), creo que tiempo y espacio, separación sujeto-objeto y otras cosas super básicas que damos por supuestas en nuestra vida cotidiana, son sólo ilusiones que perciben nuestros sentidos, pero que no son realmente reales. Evidentemente esto no se puede demostrar de forma lógica, yo podría argumentarlo de forma lógica hasta cierto punto con palabras (o referenciar a alguna teoría de Einstein o Heisenberg :-) ) pero al final o te lo crees o no, y yo me lo creo porque lo siento, tengo fe en ello. O sea, sorpresa, que yo tengo fe de esa también, eh? aunque algo distinta a la clásica de "creer en Dios".

Sobre tu historia, verdaderamente es espeluznante pero, sin ánimo de decir que me parece poca cosa, he conocido historias parecidas :-) Casualidades que salvan vidas, premoniciones que se cumplen, etc. No digo que las haya leído en libros (que también), digo casos parecidos de amigos directos. Sin llegar a esos extremos, en mi vida he vivido algunas casualidades de esas inexplicables que efectivamente te llevan a replantearte cuestiones muy cósmicas. También hay a la inversa, eh? Hay gente que ha muerto por estar debajo de un trozo de pared mal amarrado en el peor momento, y accidentes de tráfico, obras, etc. hay cada día.

O sea tirando por ahí, como muy bien dices, está el aspecto de la "justicia" relativa a los milagros y ahí es donde me quedo yo estancado sin avanzar. ¿Por qué ibas tú o yo a tener un ángel de la guarda cuando tantas y tantas personas, hasta niños que no han tenido tiempo de posicionarse ante la vida, mueren a causa de injusticias terribles como el hambre, o accidentes, enfermedades, etc.? No digo que todas las historias como la tuya se puedan reducir a una explicación lógico-científica (algunas sí se puede, pero admito que algunas por mucho que escarbes no se puede), pero de ahí a concluir que hay ángeles... bueno, una hipótesis, bien. La respeto, pero no la comparto. Y lo que yo opongo a eso no es la fría razón, es otra hipótesis :-) Mi opinión es que a veces pasan cosas que simplemente no comprendemos pero que tienen una explicación, no en el sentido lógico, en el sentido cósmico si quieres, en el sentido de que todo está relacionado y hay muchas relaciones que se nos escapan. Pero como no podemos acceder con nuestros medios humanos a esa explicación, pues supongo que es como si no existiera :-)

Más cositas. Cuando dices que no crees en el mal supremo y que "sí creo que exiten grados de bien, cuyo estado de perfección es Dios", pues mira, si casi casi estamos de acuerdo. Yo creo en Dios, creo en esos grados de perfección, pero no veo a Dios como algo externo a nosotros. Veo a Dios como algo interno y externo, pero no como un ente definido que organiza o crea o decide algo. Dios es el universo, nosotros (todos) somos Dios. Ahora bien, como "Dios" es una palabra ya tan cargada y usada para tantas cosas distintas, a lo que yo creo prefiero llamarlo "conciencia". Creo además que el concepto de conciencia responde muy bien a esos grados de perfección, desde la inconsciencia más absoluta (las amebas? un asesino?) hasta la conciencia elevada que supone deshacerse de nuestro ego (que supone el nivel de conciencia estandar del ser humano a lo largo de toda su historia) y darnos cuenta de que somos uno entre todos nosotros, y somos uno con el Universo.

En fin, para terminar de ponerme místico, contestaré a esto que dices: "las personas tenemos libertad, la libertad de elegir hacer el bien o el mal". Pues mira, llegados a ese punto le doy la vuelta a la tortilla, y no es por llevar la contraria, jeje, vale, tenemos libertad, pero no mucha en el fondo. Uno puede elegir hacer el bien o el mal, pero si hace el mal a la larga le pasará factura. Y no me refiero a castigos, infiernos, etc. sino a la vida aquí y ahora, quien hace el mal no puede ser feliz porque no estamos diseñados para hacer el mal, tan fácil como eso. Mi intuición, mi fe, es que el ser humano está diseñado para el bien, para crecer cada vez más en esa conciencia de todo, que al final es darse cuenta de esa paradoja de que todo es nada y a la vez nada es todo, ese vacío-lleno en el que no hay espacio ni tiempo, solo "ser", "conciencia" o "Dios", que describen muchas tradiciones orientales y occidentales, que se alcanza mediante la meditación, etc. (que conste que no he llegado nunca meditar ni a ver nítidamente eso pero intuyo que es así). Así que en el fondo no tenemos elección porque si nos desviamos del camino de la conciencia, nuestro ser más íntimo se quejará y nos lanzará crisis y más crisis hasta que le hagamos caso y nos pongamos en el camino que tenemos que estar.

Un placer esta conversación, oyes, hasta cuando quieras...

lo dijo diego · 19 Octubre 2006 | 04:00 PM

Te felicito por escribir tanto, pero si no estoy de acuerdo contigo ya que yo tengo otra definicion del bien y el mal. Te has puesto a pensar, si tu te mueres a donde te vas, si has sido bueno te vas al cielo y si has sido malo al infierno,pues dejame decirte que las cosas no son asi la maldad existe solo por que en el corazon del hombre esta la maldad siempre hay justificación.Por ejemplo (yo lo hice dada las circunstancias)Todos hacemos bien y mal,pero para quien lo hacemos.No somos marionetas por que si lo fueramos no viviriamos asi haciendo lo q queremos, tu escojes el camino del bien y el mal y claro q existe, y otra cosa el diablo no tiene mas poder q Dios asi que no los puedes igualar el diablo tiene poder si tu se lo permites te falta mucho. bueno fue un placer escribirte chau solo puedes saber sobre el bien y el mal leyendo el libro sagrado(LA BIBLIA) alli se te responderan todas tu dudas.

lo dijo yossy · 19 Octubre 2006 | 04:15 PM

Gracias Yossi por tu comentario. Veo mucho mal en el mundo y no creo que suceda por elecciones conscientes, si no por inconsciencia. Por ejemplo, los países ricos cierran las puertas a los inmigrantes de los países pobres, y solo las abren cuando les interesa y hasta donde les interesa segun su propio beneficio. Algo así no creo que se haga por maldad, sino por inconsciencia, por miedo, por no darnos cuenta de la situación global a que llevan nuestras decisiones cotidianas, y porque tememos perder el bienestar que creemos tener. Respecto a la Biblia creo que es una fuente interesante para formarse una opinión sobre muchos temas interesantes, pero no creo que sea la única fuente válida, hay muchas otras. Saludos

lo dijo diego · 19 Octubre 2006 | 04:51 PM

Gracias por leerme y contestar Diego! estoy casi absoluamente de acuerdo con el último de los parrafos de tu respuesta. Y es que es cierto los castigos no vienen de Dios, sino que es el propio hombre quien se castiga haciendo el mal porque el mal suele engendrar mal y el hombre está hecho sobre todo para el bien, aunque a veces demuestre lo contrario. De hecho yo defiendo que el decálogo (aquel código de conducta de Moisés) no son diez obligaciones sino un camino de vida, puesto que actuar en contra de cualquiera de los 10 mandamientos que, en definitiva se resumen en el amor a Dios que en realidad es el amor al prójimo (lo que tiene un poco que ver con tu visión un poco panteísta de Dios). Chapa religiosa, lo siento.

Bueno... por otro lado, sinceramente no tengo rspuesta a la afirmación cruelmente cierta (y además más frecuente) de que así como ocurren "milagros" o casualidades muy provechosas ocurren catástrofes, muertes estúpidas y sinsentido en las que no se ve la acción de Dios por ninguna parte. Eso es verdad. Pero, como he dicho antes, ¿quién soy yo para juzgar a Dios, si él tiene un conocimiento de la justicia mucho más elevado que el mío? o dicho de otro modo... ¿cómo sé yo que por muy cruel que sea un acontecimiento o una catástrofe no es mejor así? Sé que es difícil de entender... El caso es que exite el sufrimiento, eso es innegable, no es un "fallo" del cerebro, ni un jugillo nefasto que recorre el cerebro, ni tampoco una ilusión, es real. Y la única forma de llenar el profundo agujero que provoca el sufrimiento es mediante el acercamiento a Dios, si crees en él vivirás la vida eterna desde ya, porque con su cruz ha redimido al hombre de la carga de su pecado original (egoísmo-soberbia), no sé, si sufres (si está en una crisis existencial, aunque yo te veo muy lúcido y bastante alegre) prueba a hacerlo, una de nuestras diferencias es que nuestra intuición nos lleva a pensar en Dioses diferentes... yo tengo claro que mi intuición me habla del Dios católico, y ten presente que no son pocas las dudas razonables que he tenido que superar para llegar a tal conclusión.

En el caso de que existieran esas criaturas tan surrealistas (y quizá para ti irrisorias) porqué no parece haberlas para todos... por qué para tí y para mí si y para otros no? Ni idea... pero si tengo claro que mi Dios no es el mío, sino el de todos, solo que lo llamamos de diferentes maneras y, por nuestras limitaciones contextuales y racionales, lo entendemos como realidades a veces incongruentes.

Respecto al resto de tu respuesta tengo que decir lo mismo que antes, que para el que no tenga fe mi experiencia carecerá de valor, y por lo que veo también la de su gente más allegada.

Si es verdad que tenemos más en común de lo que pensaba, lo único que reconocemos en nuestra visión un Dios que se llama de distintas maneras. Sí que Dios somos todos, y también el universo, pero no en la medida en que somos lo exitente y somos Dios, sino en la medida que participamos de la exitencia que viene de Dios. Lo que no podrás negar, si investigas (seguro que lo has hecho) en el Big Bang y en las maravillas de la ciencia, es que el hecho de que el universo exista, y que existamos nosotros, es decir,vida iteligente (de la que tú y yo somos claras muestras... jejeje) es el milagro más grande que uno se puede imaginar (aunque en realidad ni siquiera podamos abarcarlo con nuestra imaginación). Otra cosa que no podrás negar es que yo lo tengo más fácil a la hora de tener fe, puesto que comparto la misma idea de Dios que cientos de generaciones se han encargado de conocer, mientras que tú partes de cero, y se tendrán que dar en tí todos los estadios de la evolución y revleación religiosa hasta que te encuentres con la piedra angular de jesucristo.

Sé que te he metido una chapa espantosa, pero todo sea por sacarte de tu crisis existencial y puedas por fin reconocerte en tí mismo y en tu ambiente, aunque como queda demostrado en tu blog los frutos de tu crisis son tan abundantes como enriquecedores para el resto de la red.

Tu teoría es racionalmente muy válida, aunque como tú mismo dices la intuición es muy importante y muchas veces se contradice con nuestra razón, que está limitada por el lenguaje y nuestra claridad.

Si es cierto que hay otras muchas fuentes... pero a mí, con la Biblia,me va bastante bien.

Una poesía buena que me apetece poner... de Walt Witman: ¡Oh, mi yo! ¡oh, vida! de sus preguntas que vuelven,

Del desfile interminable de los desleales, de las

ciudades llenas de necios,

De mí mismo, que me reprocho siempre (pues,

¿quién es más necio que yo, ni más desleal?),

De los ojos que en vano ansían la luz, de los objetos

despreciables, de la lucha siempre renovada,

De lo malos resultados de todo, de las multitudes

afanosas y sórdidas que me rodean,

De los años vacíos e inútiles de los demás, yo

entrelazado con los demás,

La pregunta, ¡Oh, mi yo!, la pregunta triste que

vuelve - ¿qué de bueno hay en medio de estas

cosas, Oh, mi yo, Oh, vida ?

Respuesta

Que estás aquí - que existe la vida y la identidad,

Que prosigue el poderoso drama, y que

puedes contribuir con un verso.

Espero que te guste... Hala... hasta luego.

lo dijo Alexander Goñi · 19 Octubre 2006 | 07:18 PM

Bueno Alexander, este es uno de los intercambios más interesantes que he tenido en el blog, gracias por tus explicaciones y por la pasión que le pones al tema :-) Creo que efectivamente tenemos más puntos de acuerdo que los que pudiera parecer al principio, simplemente terminar de aclararte algunas cosillas sobre mi postura ante todo esto.

Primero, mi teoría no es racional o racionalista en el sentido peyorativo que muchas veces se da al término. Mi cosmovisión basada en la conciencia no es algo que se pueda explicar del todo con palabras, se puede explicar hasta cierto punto pero al final la comprensión intelectual tiene que ir acompañada de cierta fe o cierta experiencia común en el receptor. La teoría de la conciencia se basa en muchas intuiciones que no se pueden explicar racionalmente y como decía al final es una cuestión de fe, más o menos igual que la fe en un Dios externo como es presentado por el cristianismo o el islamismo. Estoy seguro que si tú y yo nos juntáramos con el "típico ateo racionalista" a discutir sobre Dios terminaríamos haciendo frente común ante él, y él terminaría diciendo que los dos somos majaderos que creemos en supercherías. Es decir, mi postura sin ser la propia de un cristiano está más cerca del cristianismo que del ateísmo, ya que como los cristianos creo en que hay algo importante en el universo que va más allá de la vida cotidiana y que no se puede captar totalmente con los sentidos ni con la razón. Evidentemente el cómo entiendo ese "más allá" y el cómo lo puedes entender tú cambia bastante.

Por cierto, tampoco se trata de "mi teoría", o no al menos partiendo desde cero como tú dices. Esa especie de "panteísmo" como tú lo llamas (aunque es una palabra que no me gusta mucho), ese considerar que Dios está en todas las cosas animadas o inanimadas, en todos los átomos del universo (sean las cosas conscientes o no de él) tiene una historia muy antigua y en realidad surgió mucho antes que el cristianismo. No es por establecer una competición, pero tradiciones como el taoísmo, el budismo o el hinduísmo, que más o menos tienen una teoría de la conciencia como la que a mí me gusta, tienen unos 8000 años de historia, mientras que el cristianismo tiene 2000. Para un occidental el cristianismo es la religión de preferencia, pero si vas a China, India o Japón verás que allí son religiosos de una forma distinta (es decir, no se trata simplemente de que creen en otro Dios, sino que creen en Dios de otra forma).

Te recomiendo que leas sin prejuicios algo de esas tradiciones, por muy claro que lo veas ahora :-) para que puedas acercarte y comparar con otras formas de entender la espiritualidad que también son seguidas actualmente por millones de personas en todo el mundo. Si bien yo tengo pendiente leer la Biblia (pero la leeré!), el haber nacido y vivido tantos años en un país católico y conocer a mucha gente (incluidos buenos amigos) que profesan esa fe me hace conocer bien esa opción, mientras que para un cristiano occidental es difícil entrar en contacto con las tradiciones espirituales orientales, pero cualquiera debería informarse un poco de ellas en mi opinión, aunque sea por cultura personal. Simplemente decir que uno de los pilares de mi modelo de realidad es lo que he aprendido de esas tradiciones filosóficas-espirituales, junto a otros pilares que se pueden considerar más occidentales.

Respecto a la idea de crisis existencial, tal como yo lo voy explicando aquí no es un sufrimiento, o al menos no es un sufrimiento sin sentido, sino un constante cuestionar todo lo aprendido para poco a poco ir llegando a verdades más propias y con más base. Precisamente el haber pasado por una larga crisis existencial (aunque todavía estoy un poco en ella) es lo que ha hecho que me replanteara toda mi vida, y que ahora este blog tenga tanta energía y un aspecto tan saludable :-)

Saludos y hasta cuando quieras

lo dijo diego · 22 Octubre 2006 | 08:24 PM

Bueno, Diego, es el último post que hago en sobre este tema, aunque respondas no responderé más para concederte (ya que aquí eres el jefe) el privilegio siempre agradable de tener la última palabra.

Definitivamente tenemos muchas cosas en común.

Lo normal, en una discusión, es que todo quede como antes de empezarla... por ejemplo en la política por mucho que discutan casi nunca llegarán a encontrar sus posiciones... Así que nuestro debate ha sido limpio y, por lo menos yo, hemos acercado algo nuestras posturas... así que ya es motivo de felicidad.

Me alegro de que te agarres al enorme pozo de sabiduría oriental... Conozco bastante de ella porque un tío mío es profesor de Tai Chi y a veces mantenemos algunas discusiones, y se que es la cima de la sabiduría humana. Creo en Dios todopoderoso y ubicuo por lo que, sabiendo que la mayoría de esas tradiciones se basan en el amor, tiene un plan de salvación para ellos. Todo lo que está basado en el amor, está basado en Dios. Decía que me alegro de que hayas tenido esta crisis, que a buen seguro viene de Dios, porque como tú mismo dices por ahí: la muerte es fuente de vida (punto fuerte del camino neocatecumenal, del que formo parte). Grandes injusticias en tu vida te habrán llevado a la crisis existencial, pero tu blog, fundado en eso, es fuente de vida para muuchas otras personas, y para tí mismo. Me alegro de que pienses, y que lo hagas además tan bien, con tanto criterio y acertadamente además, porque si hay algo que me molesta de las personas es que critiquen sin pensar que hagan acusaciones infundadas y que pasen por la vida como amebas. Tú ya estás contribuyendo al mundo con tu propio verso (una de las cosas que dice el poema), y te felicito por ello.

En este mensaje sólo quiero rebatir una cuestión... ¿qué es eso de que el cristianismo tiene 2000 años? El cristianismo es el nombre que recibió el judaísmo después de la llegada del Mesías. Y esa tradición tiene miles y miles de años... es incluso anterior a Abraham, aunque después de Abraham se produjo un gran desarrollo. Mi religión no es la historia desde la venida de Cristo, sino la historia de salvación del pueblo de Israel, que es la historia de salvación del hombre.

Esta religión(llámala si quieres la de la historia de la salvación o tradición judeocristiana) es la más antigua de todas las que perduran. Además guarda una sospechosa diferencia con las demás: mientras que el islamismo, el budismo o cofucionismo se basan en las sabias enseñanazas de una buena persona, que empezó desde cero (como torpemente he intentado decir en el anterior mensaje), caso de Buda o Confucio, o que aglutinó varias religiones... el judeocrisitianismo es una religión que se basa en las experiencias de decenas de profetas maltratados por su propio pueblo, de historias efectivas de victoria sobre la esclvitud (Moisés), de gentes que se reconocían pecadoras y a la vez dichosas y agradecidas y, sobre todo, de la venida de Jesucristo. En esto está precisamente la diferencia con las demás, en que las demás religiones las funda un hombre y éste se convierte en su máxima autoridad, y el crisitianismo es la tradición profética que anunciaba, sin saber porqué razón y sin pruebas de ello la venida de un salvador, que tuvo su respuesta y su afirmación en la persona de Jesucristo.

En definitiva: tradiciones orientales = máxima cota de sabiduría humana (con aproximaciones muy verosímiles a la teología); cristianismo (sabiduría divina transmitida a los humanos, que muchas veces se hace comprensiblemente incomprensible).

Hoy estoy un poco difuso, pero espero que hayas captado todo bien, como lo has hecho con los anteriores mensajes.

Nos vemos en otra discusión (auque leeré tu respuesta).

Un saludo y gracias por compartir gratuitamente conmigo lo que piensas sin otra pretensión que el perfeccionamiento mutuo.

lo dijo Alexander Goñi · 23 Octubre 2006 | 07:11 PM

Bueno Alexander, no voy a usar mi última palabra :-) para ahondar en ningún posicionamiento sino simplemente para agradecerte a ti también el intercambio. Sólo decir que me quedo más "tranquilo" sabiendo que conoces la tradición espiritual oriental y efectivamente tienes razón en que el cristianismo tiene más de 2000 años, al final como decía no tiene sentido competir y creo que todas las religiones nacen de una inquietud similar de trascendencia, aunque luego cada una de ellas lo exprese de forma distinta. Lo interesante es poder dialogar sobre las creencias íntimas de cada cual no sólo con el corazón sino también con la mente, siempre respetando la sensibilidad del otro y sin ponerse como poseedor de la verdad, y creo que lo hemos hecho bastante bien en este intercambio :-) Hasta cuando quieras y suerte con esa experiencia de blog colectivo ;-)

lo dijo diego · 24 Octubre 2006 | 06:03 PM

el bien y el mal no son realidades tangibles ni definibles. en realidad, pienso que son una utopia o en cualquier caso algo subjetivo e inherente al ser humano.tienes razón, Bien y Mal como tal no existen.

Todos somos buenos y malos, nos conformamos de esa dualidad encontrada o no y depende, como bien dices de la evolucion de nuestra conciencia.

besotes nocturnos y cansados.

lo dijo Bri · 29 Octubre 2006 | 12:34 AM

Besos Bri, gracias por comentar

lo dijo diego · 3 Noviembre 2006 | 09:53 AM

Alexander Goñi que bien has hablado, estoy totalmente de acuerdo con lo que has dicho sobre el cristianismo.

Saludos.

lo dijo yersson · 4 Noviembre 2006 | 04:18 PM





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Sobre mí

Diego Arranz, 30 años. Informático de carrera. Vocación de filósofo y escritor en estudio. Activista político sin sueldo. Leo, escribo, dialogo. Reflexiono mucho sobre el mundo y mi vida. Estoy escribiendo un libro que trata sobre la sociedad, la vida, la muerte y las crisis. Busco la felicidad intentando no preocuparme por ella ni por nada. Pero sobre todo estoy en medio de una crisis existencial. El principal objetivo de este espacio es contagiarla. Avisado o avisada estás...

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